domingo, 13 de octubre de 2013

Capítulo 14

Si no lo hubiera visto, no se lo habría creído. Un Julián muy nervioso y una Irati todavía más extraña saltando desde una ventana de tres pisos del ayuntamiento, desde luego que ahí pasa algo.
-¿Os encontráis bien?
-Sí, Viva, ¡vete por dónde has venido!
El Julián nervioso se levanta del suelo, desde luego que acaba de meter la pata, los poderosos, sobre todo Julián, son los únicos que la llaman por su nombre, por lo que la extraña Irati le pega un codazo, algo que ella nunca haría, desde luego, si algo tiene la Viva es que sabe diferenciar a las personas.
-No puedo irme por donde he venido, señor. -contesta la Viva.- porque por donde he venido me persiguen miles de clones míos y la gente no me distingue. -suelta.
Ainhoa, en el cuerpo de Irati, se pone roja como un tomate.
-Vale, Viva, no soy Julián y me acabo de meter en un lío terrible, ahora si nos permites, tenemos que irnos corriendo.
Ainhoa-Irati, asiente muy rápidamente.
-Lo siento, pero es que hay mucha gente por las calles que podrían veros, y no querréis que crean a una chica que siempre cuenta verdades, ¿no?
-¡Joder! -exclama Elías-Julián. -¡Si es que vas a resultar ser como tu prima!
-Yo tengo mis cosas y ella tiene las suyas, pero yo siempre las digo sin 'tacos', señor No-Julián.
-¿Pues sabes qué te digo? Que ahora mismo, por culpa de una tonta del bote me van a poder pillar y no soy yo quien necesitaba las cosas que esa tonta necesitaba.
-¡Ahora no me eches toda la culpa que tú aceptaste de todas formas! -responde enfadada Ainhoa-Irati.
Viva sonríe, pueden llevar así mucho tiempo.
-Supongo que ninguno de vosotros será Carlos, por lo que será mejor que me sigáis, a menos que queráis que la gente os vea. -dice por fin Viva, sinceramente y con una preciosa sonrisa en su rostro.
-¿Otra vez con la interpretación?
-Así es, Ainhoa.

Carlos ya vuelve a ser Carlos, tal y como era antes, totalmente diferente a su abuelo, a su lado, cuando delante suyo, va a ver cómo una mujer va a entrar viva en una sala, para salir muerta de ella, y es que todo le ha salido mal, y ese es su merecido.
O eso es lo que cree.
Aunque nunca lo haya dicho, las primas no le disgustan, ni Perrito que a veces puede llegar a ser tan irritante, ni Viva, quien se parece mucho a un Vivo.
Y ahora, le toca ver cómo su abuela, su único familiar vivo, por así decirlo, va a salir muerta por esa puerta.
Carlos mira arriba y abajo y empieza a dar palmadas rápidas en su pie izquierdo, nervioso, mientras que su abuelo, tranquilamente espera en la puerta.
-¿Cómo puedes estar así de contento cuando van a matar a alguien en tus narices? -pregunta con desprecio Carlos.
-Simplemente, porque sé que no puedo hacer nada, además, a todos nos llega la hora, ella tuvo cuatro oportunidades, y las falló todas.
-Pues tú también.
Carlos, enfadado, se levanta viendo cómo es en realidad su abuelo, y sale del ayuntamiento con las manos en los bolsillos.
Mirando la oscuridad y la niebla espesa, con la que al respirar, se sienta más lleno, más puro, y con la cabeza pesada.
<Es la hora>, piensa.
Se mete en una casa totalmente vacía y coge una de las llaves que cuelgan, la número dos, como siempre, tiene costumbre de cogerla.
Con las llaves en el bolsillo, abre la puerta del número escogido y entra en la habitación insonorizada todo a oscuras.
Entonces, se sienta en el suelo, con la cabeza apoyada en la pared y, como se lo esperaba, como cada siete días a esa misma hora, una gota negra, cae de sus ojos castaños.

Irati abre los ojos y se levanta, Omar todavía sigue en el suelo y ella se encuentra mareada, la cabeza le da vueltas, desde luego, que te peguen en la cabeza después de vaciarse sus lágrimas, no le sienta nada bien.
Una barrita azul casi llena que se encuentra en la pantalla que su impostora ha dejado abierta le llama mucho la atención.
Pero algo sigue en su mente, ¿por qué la ha elegido a ella y no a cualquier otra persona?
No lo sabe, pero puede que la pantalla sí que lo sepa, la información que ella buscaba, con algunos datos dará con la persona.
Omar todavía siguen en el suelo, le ha debido de dar muy fuerte, porque su vela, todavía no se ha apagado a su lado, pero falta poco, y tiene que ayudarse por ese poco tiempo para descubrir lo ocurrido e inventarse algo para mentir a Omar, el niño mimado de su madre.
-Cargado. -dice la electrónica voz de la pantalla.
De repente, delante de sus ojos, se muestra un mapa, un mapa de entre dos mundos, donde aparecen catorce puntos azules, misteriosos.
Pegando la palma de su mano en la pantalla, se memoriza mediante la electricidad el mapa y luego, borra todo lo ocurrido.
Entonces, coge a Omar por los brazos y lo saca de ahí, intentando llevárselo a su madre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario