jueves, 17 de octubre de 2013

Capítulo 15

Están en la casa de Ainhoa, escondidos dentro, mientras que Viva, sentada en las escaleras de delante de la casa, espera a que Carlos aparezca en cualquier momento.
Dentro, Ainhoa-Irati y Elías-Julián se curan de todas las heridas mediante la Sanación.
Viva mira para el lado derecho cuando se encuentra con la mirada del chico, que tras mirarla y encontrarse con su mirada, vuelve cabizbajo.
-¿Lo sabes? -pregunta nada más llegar, y se sienta a su lado.
-Sí, pero a medias. Solo lo que han conseguido explicarme. -se aclara la muchacha.
-¿Entonces sabrás que entramos y que...?
-¿Intentasteis entrar en la sala informática solo para haceros con una cosa que Ainhoa quería y que si os pillaban os mataban? -la mirada de ella, por una vez, es seria, lo es desde que se ha dado cuenta de lo que estaban haciendo.
-En teoría todo ha tenido que ir bien, para que estén aquí.
-Les han pillado, Carlos.
-Y a mí.
Viva se calla y mira hacia adelante.
-Pero estás aquí como si nada, siendo tú, en tu cuerpo, ellos han tenido que volver como Irati y Julián. Mira, la misma Irati y Omar los han pillado, y han tenido que saltar por la ventana, es entonces cuando los he encontrado, por ahora no podrás hacer nada, están en tiempo de Curación. -explica la chica.
-¿Sabes que ya van a matar a tu abuela? -pregunta de improviso el muchacho, para luego añadir.- He visto cómo la metían en la habitación, cómo mi abuelo no hacía nada... y lo peor, como yo tampoco podía.
-Oye, tampoco te culpes, era de esperar, si no era hoy sería mañana.
-Ya, pero ha sido hoy. ¿Sabes que era tu abuela cuando mi abuelo me ha pillado?
Viva sonríe sin poder creérselo.
-¿En serio?
-En serio. Te tomas las cosas muy bien.
-Si todo tiene que salir mal, que por lo menos haya algo con lo que poder consolarse. -dice ella.
-No te falta razón.
-Oye, ¿y por qué habéis hecho todo esto?
-No tengo ni idea, a mí me llamaron porque me necesitaban para poder convertirse en lo que querían, y luego ellos han sido los que han ido por lo que necesitaban.
Los dos se quedan callados y la puerta trasera se abre.
-¿Estás bien? -pregunta Viva.
-Sí, gracias. -contesta Elías-Julián.
-Ven aquí. -dice Carlos dejando un gran hueco entre él y Viva para que su amigo pueda sentarse para el cambio.
-Bueno, yo me voy, ya he cumplido con lo mío. -dice Viva antes de levantarse e irse.
Elías levanta los hombros, odia los cambios, a diferencia de Carlos, quien ya está acostumbrado con tanto cambio y tantas cosas.
-Su vela tardará poco. -anuncia Elías.
-¿Por qué me dices eso?
-Porque es por ella por lo que estamos en esta situación, vale, el plan era mío, pero era ella quien quería conseguir la información costara lo que costase.
-Bueno, vosotros os habéis ganado seguidores, yo me he ganado una pesadilla. -opina Carlos.
Elías lo mira con aire interrogativo, pero su amigo niega con la cabeza.
-No es nada.
Tampoco hablan más, demasiado, cada uno tiene sus cosas en mente, y aunque a Elías le encantaría entrar en la mente de su compañero, le prometió no hacerlo, y es que él también tiene muchas cosas de las que pensar.
Entonces, la puerta se vuelve a abrir.
-¿Y Viva? -pregunta Ainhoa-Irati.
-Se ha ido. -contesta Carlos.
-Es que no quería verte, le daba miedo a decirte que tu cara le da asco. -ataca Elías.
-Ja, ja, ja. Muy gracioso, Eli.
-Bueno, Niñata, por lo menos yo no espanto a la gente, más bien la atraigo, soy como un imán para las personas, Bruja.
Carlos los mira, parecen dos niños, la verdad es que él siempre ha sido más maduro que Elías, y sabe que a él le encanta meterse con la gente.
-Pero, ahora, Bruja Niñata...
-¿No era Pequeña Bruja-Niñata, Memoria de Pez?
-Te llamo como me dé la gana, Bruja Niñata Bebé.
Ainhoa se sale de las casillas, y aunque no se haya dado cuenta, ya vuelve a ser ella misma, la chica rubia ya se fue, ahora se encuentra una morena.
-Si me dejáis intervenir, yo no llamaría Bebé a Ainhoa. -comenta Carlos.
-¡Ja! -exclama Ainhoa.
-Os llamaría Bebés a los dos. -aclara Carlos.
-¡Ja! -exclama Elías. -Espera, ¿qué?

-¡Mi niño! -exclama Dolores al ver a Omar así.
-Lo siento, señora, no sé cómo, pero se derrumbó y he intentado traerlo lo antes posible. -se disculpa mintiendo Irati.
-Gracias, muchacha, ¡gracias!
-No ha sido nada, ahora, ¿puedo volver al trabajo?
-Sí, claro, tranquila.
Irati está decidida, si su impostora quería ese tesoro, ella va a conseguirlo.
Entonces, por su lado, pasa el verdadero Julián, y ella se fija en que tiene la marca, incluso un poco más grande que antes.

-Ya he llegado. -chilla nada más entrar a casa, con las manos en el bolsillo.
-¿Qué tal?
-Bien mamá.
Se mete en su habitación y saca el extraño objeto que se encontraba en sus bolsillos: la piedra azul que se encontró aquella tarde.

1 comentario:

  1. Hola chicas!

    Aquí os traigo vuestra ficha de socias:

    http://elclubdelasescritoras.blogspot.com.es/2013/10/390-luna-y-nerea.html

    Saludos y bienvenidas!

    ResponderEliminar