miércoles, 18 de diciembre de 2013

Capítulo 32

Querido hijo:
Te dije que continuaría contándote los maravillosos y extraños lugares de Daemón, pero hoy se me hace imposible hablar de ello.
Mi mente cada vez se nubla más, y no me acuerdo de la mitad de las personas que conocí hacía tiempo.
No sé lo que me pasa, pero mis recuerdos cada vez son más lejanos, de aquella época en la que vivía en la tierra, ya ni siquiera me acuerdo de tu nombre, ¿frustrante, verdad?
Quizá no para ti, una razón más para odiarme, mientras que para muchos otros es algo que se toman muy en serio.
El echo de que tenga un don, encima, empeora todavía más las cosas, piensan que voy a llevar a la tumba el poder más antiguo y uno de los más poderosos de todos... ¿Pero qué tiene especial recordar?
No hace falta más que un cerebro para eso, aunque sea, uno que funcione mal, siempre habrá algo de lo que te acuerdes.
Además, a esta supuesta tragedia se añade el asesinato de uno de los hombres más importantes de la rebeldía.
Su nombre era Pascual, y debía de ser uno de los hijos de Margarita, (una de las pocas personas de aquí que recuerdo perfectamente además de a Peste, eso sí, su nombre no lo conozco).
Me da pena Margarita.
Pocas veces se ve a un Olvidado llorando y muchos lo toman como debilidad y se acobardan creando las salas del Llanto, aquellas formadas para llorar todo lo que se quiera sin ser molestado.
Margarita, en cambio, es valiente.
Ha llorado delante de todos nosotros durante un buen rato, sin darse por vencida y dispuesta a acabar con los cerdos de los poderosos.
-Los poderosos han elegido el lema del pueblo. -ha murmurado hoy uno de los más cercanos al privilegiado puesto del líder de la rebelión, la cual como muchas otras veces te he dicho, está ocupada por Margarita.
-¿Cuál han elegido esta vez? ¿'Como Pascual'? ¿'A la luz de un poder que puede con todo'? He oído muchas estupideces saliendo de sus bocas, y siempre han ido en contra de nosotros. -ha exclamado enfadada Margarita.
-No, señora. -ha murmurado el hombre. -Ha sido todavía más cruel.
-Se quieren reír en nuestra cara, ¿cual es? -ha insistido Margarita.
Con miedo, pero el hombre ha llegado a decir el lema que han elegido, yendo en contra nuestra: 'Primero eres rebelde, te quieres rebelar, pero a la hora que sabes que te vas a morir, te rindes y te nos unes. Siempre es lo mismo'.
La barbaridad ha salido de la cabeza de nuestro estúpido siguiente gobernador, cuando el todavía más estúpido de su padre se muera, y su nombre es Julián.
La gracia es que está casado con la mujer más fea del mundo: Dolores, y tiene un hijo de apenas unos meses llamado Omar... ¿Qué clase de nombre es ese?
Espero que tu madre no te hubiera puesto ese, ya ni siquiera me acuerdo de mi nombre, y ahora que todos me han empezado a llamar el Enfermo, colaboran más bien poco.
Todo son tragedias aquí abajo, y tan solo recordando las cosas maravillosas de la tierra, te puedo decir que aquel lugar es el maldito paraíso.
Por lo menos tiene colores. Aquí todo es gris. Gris que te sale incluso de las orejas. Muy aburrido para gente como yo, que se ha criado en la tierra con rojo, azul, verde, amarillo, rosa, dorado, naranja, morado y todas sus tonalidades que nunca me aprendí, aunque creo que algunos ya los he dicho... ¡Yo qué sé!
Tan solo soy un pobre hombre enfermo que no sabe ni su nombre, rodeado de maldad, con un supuesto don poderoso, con tan solo dos personas que me aprecian, que vive en una ruina de casa y quiere estar cerca de una familia que nunca va a llegar a tener.
Esa es mi situación resumida.
Han pensado en llevarme al cementerio para ver mis recuerdos aquí con la gente y de aquella manera empezar a recordar, pero me parece que la Curación no está haciendo demasiado efecto en mí.
Te tengo que dejar durante un tiempo, están empeñados en que estoy loco, pero bueno, eso es incluso lo que yo pienso.
Te quiere,
Tu Loco Padre Enfermo.

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