viernes, 14 de febrero de 2014

Capítulo 46

http://las6chicasdeoro.blogspot.com.es/2014/02/capitulo-i.html?m=1
Primer capi de Las Chicas de Oro. Disfrutad de la lectura y espero que os guste a todos:)
Nerea.

"Demasiado para desperdiciar, poco que apreciar"
-¿Qué están diciendo?
-¡Quién sabe!
-¿Estáis seguros en que no es un grito de guerra? A mí me suena que sí.
-Un grito desde luego que no, Nerea. Sería más bien un canto de guerra.
-Uno que da mucho cague.
-Porque si no, no sería de guerra.
-¿Por qué estamos hablando de esto? -pregunta Fabio.
-Porque no nos podemos mover, ¿o es que no notas como tus pies pesan como piedras y tus manos son como dos cuerdas flojas? -dice Ainhoa.
-Si son cuerdas podríamos atarlos.
Fabio vuelve a hacer otra mueca de desesperación. Nerea es un chica demasiado blanda para este tipo de situaciones, y que digamos que sus aportaciones no son demasiado útiles.
Menos la mayor de todas, que ha sido la más importante de todas posibles.
-Digo que deberíamos esperar a que se acercaran y hacerles la embestida. -propone Ainhoa.
-Yo creo que es mejor buscar a Tadeo y luchar contra ellos con piedras o lo que sea. -opina Nerea.
Ainhoa se ríe débilmente, ¿qué sabe ella de pelear? Desde luego menos que ella, y como no les conviene separarse, más vale que encuentra la manera para convencerla.
-¿Hacemos un trato? Usamos mi plan y te dejo pintar todos los rectángulos blancos que quieras, incluso si quieres la de mi habitación.
-¡No! Uno, no soy una niña, y dos, ¿crees que un estado crítico es como para empezar a sobornar a los demás porque crees que tus ideas son mejores?
-He participado en dos rebeliones desde que nací, dos más que tú. Además, Mister Inteligencia nos lo dirá.
-A la siguiente por la mínima de llamarme así voy a dar la razón a la otra aunque no la tenga. -comenta con la mirada fija en la lejanía.
-¿Puedo aportar algo? -pregunta Nerea.
-¡Claro!
-¡No es justo!
-¿Ahora quién es la niña, Ainho?
La chica intenta apretar los puños, y le frustra no conseguirlo, por lo que cede el puesto a los dientes y la mira con una mirada de odio.
Si no hubiera nadie a quien matar, se abalanzaría sobre ella y no la mataría, pero sí que la dejaría con serios problemas, más importantes que su cabeza.
-En eso tienes razón.
-¿No recuerdas que ella está enferma y pierde la memoria?
-¿Vais a parar de poner quejas personales sobre la otra? Pero en eso tú también tienes razón.
Nerea respira y aspira un par de veces de una manera muy notada para que se le escuche y se vea que ella tampoco es un mosquito muerto.
-¿Qué le pasa? -susurra Fabio a Ainhoa.
-Es bastante, por no decir muy, bipolar. Según en qué situación esté cambia de humor radicalmente. Cuando está como cualquiera... bueno, ya has visto cómo es, y cuando hay guerra, se convierte en una chica dura de roer a la que le van a meter una paliza impresionante. En serio.
Fabio asiente para indicar que lo ha entendido y ve un brillo extraño en los ojos de Nerea.
-¿Qué pasa? -vuelve a preguntar.
Ella no dice nada, pero cierra los ojos y se convierte en humo, se mueve un poco para delante y vuelve a aparecer en su manera humana.
Pero eso no es lo único, cierra los puños y humo negro y fino aparece alrededor de ella, que poco a poco va pasándose entero a sus pies, donde se forma una nube espesa.
Esa nube pasa a separarse en un círculo alrededor de ella en cuestión de milésimas y Ainhoa y Fabio notan como la fuerza vuelve a sus cuerpos y vuelven a sentir sus músculos controlados por sí mismo.
-¿Ese es tu don? -pregunta Fabio con una enorme sonrisa en la cara.
-Tan solo un truquito de él.
Ainhoa se muerde la lengua para no decir nada, ha sido alucinante pero de todas formas sigue enfadada y quiere demostrar que ella también puede ser poderosa.
-¿Por qué te sangra el dedo? -añade Ainhoa.
-¡Un pequeño sacrificio! -admite sonriendo la chica.
-¿Por qué de repente tan distinta? -quiere saber Fabio.
-Estaré enferma, pero mi cabeza se va desarrollando igual. Que te explique, mis recuerdos de la infancia se van esfumando a medida que se van esfumando los de ahora.
-¿A alguien le interesa ver que el fuego no ha funcionado?
-¿Fuego? -pregunta Fabio.
-Sí, el que hemos usado para que nos de tiempo.
-Me he dado un golpe demasiado grande en la cabeza.
"Todo a nada cuando la canción acabe"
-¿Creéis que puede ser literal? -dice Nerea.
-No sé, sabionda, tú sabrás. Por mí que es solo para dar miedo.
-Por mí que es literal. -contradice Fabio.
-¿Entonces qué hacemos, listo? Tenemos que ir a atacar.
-Pero necesitamos a Tadeo. -insiste Nerea.
-¡Qué manía con el perro! -sigue Ainhoa.
-Si Tadeo es de aquí y a sobrevivido a Daemón, es que ese perro vale más de lo que parece. Es mitad y mitad, y para matar a esa mitad se necesita la otra. Cuando el equilibrio se inclina para un lado...
-¡Ese vence! -termina Ainhoa cayendo.
-No, se cae. ¿Nunca has probado en ponerte hacia un lado y cómo te caes? A veces demasiada ayuda es destructiva. Mucho poder igual a debilidad.
-Y si Tadeo pasa entre ellos llevando la substancia entonces no solo venceremos, si no que nos podremos quedar con sus cuerpos para encontrarlos de verdad. -añade Fabio.
-¡Buena, listo! -le da la razón Nerea.
-¿Me vuelve a tocar ser mensajera para traer al perro? -adivina Ainhoa. -Bueno, de algo me servirá saber cómo ser humo.
La chica no duda ni un instante y en menos de un segundo se convierte en un gas negro que comienza a recorrer todo el pueblo a gran velocidad, incluso dejándolo atrás, las afueras son donde esos siempre van, es donde se conocieron.
De repente nota cómo no puede avanzar más, su mente gira hacia otra dirección, pero tampoco se mueve por lo que da vueltas sin parar creando un pequeño torbellino.
Nada funciona. Eso quiere decir solo una cosa: está atrapada.

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