miércoles, 2 de abril de 2014

Capítulo 59

De todas las cosas que le han pasado por la cabeza, Ainhoa nunca se imaginó que quedaría dormida en el hombro del hijo de uno de los poderosos.
Eso nunca, pero es que con lo increíblemente humana que se está convirtiendo, la Sanación ya se fue, ahora necesita dormir.
Cuando se despierta, ya casi es de día, el amanecer está delante de ellos y lo único que oye es... ¿cómo él respira?
-Oye, ¿también? -dice señalando su nariz.
-¿Recuerdas la comida que a Elías se le cayó y nos servía a todos para un mes?
-Sí. Pues era la comida que aquí arriba nos permitía seguir siendo totalmente Olvidados. A veces afecta más al cuerpo y otras veces no. Para ti y Valeria era esencial.
-Otro secretito de Don Poderoso.
-No me llames así.
-OK.
Ainhoa se incorpora, y los dos hacen como si ahí no hubiera pasado nada. Pero es que Ainhoa ha hablado con Omar durante tanto tiempo que ya se le había pasado casi la noción del tiempo.
-¿Vamos? -pregunta el chico.
-¡Claro! -responde la chica.
A medida que van andando callados por el sendero del bosque, Ainhoa nota miradas en ella, miradas no deseadas: espías.
Se intenta alejar el pensamiento rápidamente de su cabeza.
En la noche hablaron más sobre su padre, y Omar le hizo la pregunta de si de verdad quería buscar a su padre. Ella le dijo que sí. Pero algo le dice que para encontrar verdaderamente a su padre, necesita encontrar su mayor pérdida: la piedra azul marina.
-Me parece que alguien nos sigue.
-Ya, a mí desde hace un tiempo.
-¿Y no dices nada?
-Demasiado tiempo teniendo paranoias te dejan este tipo de problemas.
-Dudas.
-Lo que tú quieras.
-Lo que yo quiera no, Omar. No puedes ir ahí por el mundo cometiendo errores y confundiendo a gente. Ese no es un problema, es una duda.
Omar pestañea y suspira profundamente.
-¿Acaso te preocupa?
-Pues sí. -dice ella.
Al chico le extraña, mientras que a la chica le extraña que le extrañe al chico. Situación extraña. ¿Por qué todo es extraño ahí y no existen más adjetivos?
Otro pequeño ruido y otro suspiro de Omar rompen el silencio incómodo, pero por desgracia de los dos adolescentes, el silencio incomodo gana incomodidad.
-¿Por qué te has parado? -arranca por fin Ainhoa.
-¿Qué te apuestas que el tercer ruido es como una especie de llamada con voz de mono estreñido?
-¿Estás de coña? ¿Cómo puede ser eso?
-No.
-Pues bien, te apuesto...
-¿El silencio sobre los temas que sean de intimidad propia? Si quiero te los digo, sino, no.
-Vale.
Los dos se callan esperando a que el tercer ruido vuelva, el que según Omar va a tratar de una llamada con voz de mono estreñido.
-Una duda. ¿Cómo es el ruido de un mono estreñido?
-¿Has oído alguna vez a algún humano estreñido?
-Sí, a Rafa.
-Ese detalle bastaba, pero es lo mismo en un mono. Como si estuviera haciendo fuerzas para hacer caca.
-Qué fino nos ha salido el niño.
-Bu.
Ainhoa traduce y le sale una sonrisa. No sabe exactamente por qué es, si por el disparate de su amigo o por la palabra de niño que no puede evitar pronunciar.
La chica observa cómo Omar cuenta con los dedos, pero es una cuenta atrás, lleva dos dedos y dentro de nada llegará a la nada.
Diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno y... ¡Ja! ¡Silencio!
Ainhoa se gira para restregárselo a Omar cuando éste se adelanta:
-Ahora.
¡Pues bingo! Omar da en el clavo. El ruido desde luego que sí que parece lo que el chico ha descrito, esta se la sabía muy bien.
-¿Qué quiere decir esto?
-Que no podrás presionarme y que la rarita acosadora que sigue me está indicando que me aleje.
-¿Alejarte?
-Dice que ella ve mi terrible futuro y que necesito encontrar a los innombrables.
-¿Eso significa que...?
-Sí. Está más loca que Olatz.
-No quería decir eso, pedazo retrasado, si me hubieras dejado terminar...
-Pues dilo.
-Quería decir que eso significa que eres todavía más imbécil de lo que me imaginaba. Haber, Olatz conoce a la ADM y no es ni una mágica ni una Olvidada, y esa chica te sigue diciendo que ve tu futuro... hay que hablar con ella antes de que se aleje.
-Entonces me tengo que alejar de ti.
-¿Por qué estamos hablando en alto si está cerca?
-Tranqui, no nos oye, tiene una especie de maldición.
-Pues si te oye nos estará oyendo ahora.
Omar vuelve a suspirar. Ya lleva tres suspiros en mucho menos de diez minutos.
-Haber, que tú también eres más imbécil de lo que me esperaba. Tres cosas: uno, es sorda por una maldición pero puede hablar por alguna razón conmigo, dos, por lo que soy la excepción y eso quiere decir algo, y tres, está loca, no sabe mucho, sino que está ida.
Ainhoa suspira, si fuera por ella, en ese mismo momento Omar ganaría una marca roja impresionante en su mejilla, cualquiera de las dos, pero el tema es la torta. O el moratón que un puñetazo en cualquier el ojo le dejaría, si prefiere.
Eso sí, siempre con opciones para quien luego diga que no tiene opciones para nada.
-De todas formas, ¿qué perdemos con preguntárselo? Quizá sabe algo.
-¿Como qué?
-Pues si tu familiar está bien.
-O la verdad sobre tu padre para que puedas dormir tranquila.
Ainhoa se muerde la lengua, no conviene discutir con él, es imposible. Es que los dos son imposibles y van a querer dar la última palabra.
-O podríamos preguntar dónde está Valeria.
-¿Pero si seguimos tu teoría y resulta ser de la ADM?
-Si no te ha echo nada...
-Soy hijo de dos poderosos, se creerán que mi decisión ya está más que tomada.
-¿Quieres que haga como en el juego que Fran hace con Alba para que le haga caso?
-¿Qué juego?
-Alba va a ir a la cárcel.
-¿Cuál es el juego?
-Cuando Alba no hace algo que debe, Fran le amenaza con estas palabras, y si sigue sin hacer caso, la deja en una esquina, sin poder salir. Si está sorda, no podrá oírme. Si te ataca, la llevaremos a la cárcel imaginaria del bosque.
Omar sonríe.
-Está más que echo.
-¿No tendrás miedo?
-Para nada.
-¿Alguna otra cosa que necesites para que te ayude?
-Le tiene miedo a los palos.
-¿Por qué?
-No sé, supongo que tendrá que ver con su maldición o algo. El por qué da igual, detesta los palos, siempre hace caso al que tiene el palo, por muy pequeñito que sea.
-¿Qué crees que habrá sucedido con los demás?
-Conociéndonos a todos. Estarán en peligro.
-¿Cómo?
-Nerea es como una moneda, dos caras. Enara también. Elías es un auténtico busca-problemas. Leo es demasiado ingenuo. Fabio se cree que lo controla todo. Y Valeria es obvio, está entre los de la ADM.
-Y fue mencionada por el gato de Olatz, que al parecer la conoce.
-Ahora lo principal es encontrarla a ella.
-¿Y cómo sabes tú todo eso?
-Seré hijo de los poderosos, pero me he aprendido a buscar la vida. Vamos a por la loca de Claudia.

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